Super Mario Land
Super Mario Land es uno de los primeros juegos creados por Nintendo para su consola portátil Game Boy en 1989. Fue desarrollado por Gunpei Yokoi, nada más ni nada menos que el padre de la propia consola.
El juego fue tan famoso, que ha vendido 18 millones de unidades en todo el mundo. De este modo se sitúa como el tercer juego de Mario más vendido, siendo Super Mario Bros. el primero (con 40 millones de copias) y Super Mario World el segundo (habiendo venidod 20 millones de copias). De modo que estamos ante un verdadero best-seller.
Este juego tiene el mismo estilo que el Super Mario Bros. de N.E.S.: plataformas para salvar a la princesa de su malvado enemigo. Eso sí, en esta ocasión crearon a un nuevo villano, un extraterrestre que rapta a la hermana de la princesa Peach (la princesa Daisy). Tendremos que ir a salvarla visitando cuatro niveles.
El reino dónde tiene lugar la aventura se conoce con el nombre de Sarasaland, y tiene cuatro zonas:
- Birabuto
- Muda
- Easton
- Chai
Cada uno de estos niveles, al igual que en Super Mario Bros., estará dividido en varios niveles, encontrándonos en el último con nuestro enemigo. Aunque no se trate del típico Bowser, tendremos que acabar con él o, en su defecto, pasarle por encima y seguir nuestro camino.
Este título de Mario tiene también algunas novedades, como un modo de bonus al que se conseguía acceder entrando por la puerta de arriba, en el que de manera aleatoria, teníamos que darle al botón A para que se parara, pudiendo obtener así vidas, setas, flores o puntos, y pudiendo cambiar nuestro camino si nos pillaba una escalera por delante.

También podremos ver algunas novedades respecto a versiones anteriores, como el nivel 2-4 en el que Mario tiene que ir con un submarino por debajo del agua, algo que no habíamos podido ver hasta el momento en ningún otro juego de Mario. Igualmente, en el nivel 4-4, Mario cruza el cielo subido en un avión.
Otra de las curiosidades del juego, son las vidas, que en esta ocasión no nos las darán las típicas setas, sino un corazón que saldrá volando e irá cayendo (tendremos que cogerlo al vuelo, o de lo contrario irá cayendo hacia abajo y se perderá, pues no se queda en el suelo). También resultan curiosas las bolas de fuego que lanza Mario, que a la hora de ser lanzadas no van pegando botes y siguiendo adelante, sino que se quedan rebotando como una pelota.
Los enemigos también cambian, de modo que ya no nos encontraremos únicamente a los típicos gombas o tortugas, sino que habrá nuevos bichos, como las gambas que lanzan fuego, pájaros o figuras.

Este juego fue uno de los primeros de Game Boy, y tuvo tan buena acogida, que no era nada difícil de encontrar en los típicos cartuchos piratas con varios juegos incluidos que provenían de China.
Pero ahora, centrémonos en las características del juego.
Su característica más peculiar, puede ser que a la hora de terminarnos el juego, uno ya no puede decir: “Bueno, ya nos hemos hecho el juego, seguramente no vamos a volver a jugar más porque no hay nada nuevo”. Pues no es así. Al Super Mario Land se le añadió una característica bastante buena, la cual consistía en que si terminabas el juego, comenzabas de nuevo, cambiando la fase drásticamente, y aumentando notablemente su nivel de dificultad. De este modo seguir avanzando suponía un nuevo reto.
Gráficamente, el juego está muy bien conseguido. Especialmente para ser uno de los primeros juegos de la primera portátil de Nintendo. Tiene bastantes variantes y conseguir hacer los bloques con tan pocos gráficos es un hito.
Las novedades que incluye el juego respecto a otros títulos de Mario también resultan acertadas e innovadoras, pues enganchan bastante.
Citar también a modo de detalle como en el nivel 3-1 o 3-2, en el que podemos subirnos a una piedra, y a veces nos servirá para pasar un suelo de pinchos, evitando así empequeñecer o, en su defecto, perder la vida.
No faltarán tampoco en este juego las clásicas monedas de Mario, que nos darán una vida extra si conseguimos reunir 100.

El juego en sí resulta muy equilibrado, con puntos algo dificilillos, pero con una excelente dinámica, algo que no solía ocurrir con otros juegos de la época, y que les condenaba a quedar enterrados en el cajón del olvido.
Si se le puede reprochar algo a Super Mario Land, puede que sea su limitación para un solo jugador. No hubiese estado de más poder incluir un segundo jugador en la partida a través del conocido Cable Link de Game Boy.
En este juego, las típicas tortugas que soltaban su caparazón cuando saltábamos encima de ellas, pudiéndolo lanzar posteriormente, nos tendrán reservada una sorpresa, ya que si les saltamos encima, el caparazón explotará dañándonos si estamos cerca.
La saga Super Mario Land de Game Boy ha sido muy distinta a las de sobremesa, tanto que, en su tercera entrega, ya no era Mario, sino su enemigo Wario, el protagonista.
Y es que Nintendo supo acertar con los primeros juegos de Mario, haciendo que cada uno de éstos llegase a ser realmente conocido y convirtiendo a Mario todo un icono.
En definitiva, un gran juego de Nintendo que sin duda ha llenado a muchas generaciones y, seguramente, lo seguirá haciendo.













Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.